Tuve la suerte de haber ido muchas veces al Teatro Colón, me gusta la danza y no me perdí ni a Jorge Donn, ni a Maia Plissetskaya, ni a Rudolf Nureijev, ni a Julio Boca, ni a su Ballet estable.

Dependiendo de mi bolsillo o de las invitaciones recibidas, a veces me tocó ver el espectáculo desde el Palco, la Platea, la Tertulia, Galería o el Paraíso. Cada sector tiene su precio y una mejor proximidad al escenario. Cada vez que fui fue una fiesta.

Aprovechando las vacaciones de invierno, con mi hijo de doce años, nos apuntamos en la visita guiada, sacamos las entradas online y vimos el teatro por dentro, nos contaron su historia, nos mostraron sus salones, las estatuas que homenajean a los compositores más grandes de la música y por supuesto su nave central. Muy claro el guía, muy prolijo el teatro, más que interesante.

Una visita que les recomiendo, para chicos y grandes, locales y visitantes, te llevarás una idea de lo maravilloso que es el Teatro Colón, uno de los cinco mejores del mundo por su acústica y lo tenemos en Buenos Aires, para que lo disfrutemos todos los argentinos y el mundo entero.

Hay entradas para todos los bolsillos y no hay que ir de gala para asistir a sus funciones!

Teatro Colón